Medida en la que uno, harto conocedor de lo usual, se da el lujo de la mirada indulgente y el placer de la crítica silenciosa.
Suele tener lugar ante las indigestiones neuronales de cierto tipo de gente muy afecta al modelismo y demás ramas del arte y la filosofía, las cuales generalmente terminan en un sonoro espasmo cerebral dado por el constante golpear del órgano del pensamiento contra las paredes craneanas.
Es usual verla acompañada de café y calvicie en ingentes cantidades, sin llegar a ser mortal. Salvo en caso de escritores notorios con suicidios aun mas notorios.
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